Todos los amantes del Tango danza que visitan nuestra ciudad, ya conocen seguramente las mejores milongas y las características que cada una tiene. Así, los que prefieren una milonga tradicional, visita los templos más conocidos donde las mejores bailarines se encuentran con los milongueros más tradicionales.
Desde hace algunos años, El Beso y Cachirulo son seguramente las más prestigiadas en ese sentido. De igual modo, quienes eligen un ambiente libre e informal, con la posibilidad de bailar variantes poco milongueras y vestir cualquyier tipo de ropa informal, suelen visitar Villa Malcom.
Pues bien: esto ha cambiado y una revolución se avecina en nuestros salones. El conocido local de Maipú 444, donde funcionaban entre otras, las milongas de Hector y Norma( Cachirulo) y la de Oscar y Lucía (Lujos), ha cerrado sus puertas, forzando a los organizadores a buscar otros salones donde recibir a sus fieles seguidores. Cachirulo, con certeza la milonga más aferrada a los códigos tradicionales y de mayor calidad de bailarines, comunicó para sorpresa de todos, que desde el 5 de marzo estará funcionando en el club Villa Malcom. Un verdadero desafío, ya que se trata de un salón muy identificado con un público más informal y jóven. No dudamos que Hector Cachirulo podrá imponer exitosamente la continuidad de su milonga. Deseamos que así sea, ya que se trata de un aporte vakioso a la cultura urbana de nuestra ciudad. Hector y Norma han fomentado durante años el apego a códigos tradicionales que, en nuestra opinión, favorecen la trasmisión de nuestra música ciudadana.
Regresamos
Después de varios meses sin actualizar nuestros contenidos, intentaremos restablecer el contacto con todos nuestros suscriptores y darle continuidad a este modo de comunicarnos con los amantes de las milongas.
Pedimos disculpas y rogamos la comprención de nuestros amigos. Volver es refrescante.
Mientras actualizamos, dejaremos el material actual que consideremos "de archivo", hasta que sea paulatinamente desplazado por la nueva información.
UN ABRAZO!!
Jorge Juanatey
Uno de los más grandes cantores de la época de oro del Tango, Alberto Podestá,recorre los escenarios de las milongas porteñas,
conquistando muestras de afecto y admiración.
Aún es posible escucharlo y apreciar, de otro modo sin duda, su condición de Cantor. Ese oficio que lo llevó a cantar en las orquestas de Caló, Laurenz y Di Sarli,
hoy le permite emocionarnos con su fraseo singular y su simpatía.Quienes amamos el Tango, no podemos dejar de ver en él, en Podestá, a un símbolo imborrable de la época que todavía hoy nos mueve en las pistas de las Milongas.
Algunos de sus títulos inolvidables:"Percal", "Bajo un cielo de estrellas",
"Al compás del corazón", "Nada", "La capilla blanca","Margo", "Que me van a hablar de amor", "Alma de bohemio", "Garúa", "Recién", "Paisaje"..., "El Bazar de los juguetes", por mencionar unos pocos. Recientemente pudimos escucharlo y verlo en Porteño y Bailarín, la milonga de Carlos Stassi y José Garófalo.
En esa oportunidad y para completar una escena inborrable, un milonguero histórico bailó mientras el cantaba, acompañado de su joven compañera.
En efecto, el Flaco Dany y Luna Palacios lucieron también su arte junto al Maestro Podestá. Acá un testimonio pequeño de esa noche histórica, para compartirlo con aquellos que estan lejos de Buenos Aires.